¿Porqué los colegios públicos tienen una calidad de enseñanza inferior a los colegios privados o concertados?
En mi opinión hay una forma muy sencilla de explicarlo. Imaginemos 2 clases de un colegio. A una de ellas, llamémosle clase A, van a ir los niños que mejores notas han sacado en el curso pasado y a la otra clase, llamémosle clase B, van a ir el resto de niños. En un principio podemos pensar que la clase A va a obtener mejores resultados que la clase B. Ahora sigamos imaginando.
En la clase A el profesor inicia la clase diciendo: "En esta clase los niños que se esfuercen muy poco van a obtener un 5 de calificación, los que se esfuercen algo mas van a obtener otro 5 de calificación y los que se esfuercen mucho también otro 5. Además, no voy a estar detrás vuestra continuamente diciendo que estudiéis, que atendáis, que hagáis estos u otros deberes. Lo que aprendáis va ser por amor propio y bajo vuestra propia responsabilidad."
En la clase B el profesor inicia la clase diciendo: "En esta clase el que se esfuerce muy poco va a obtener un cero de calificación, el que se esfuerce algo más va a obtener un 5 de calificación y el que se esfuerce mucho va a obtener un 10 de calificación. Además, voy a estar detrás vuestra todo el tiempo pidiendo que estudiéis, que atendáis, os exigiré que realicéis determinadas tareas que os ayuden a aprender. Mi trabajo en esta clase va a consistir en que todos aprendáis lo máximo posible aunque no os guste o apetezca."
Después de esto es lógico pensar que los niños más preparados de la clase A pueden perder motivación o acomodarse y esforzarse menos que los de la clase B a los que se les motiva y se les exige más. Evidentemente puede haber algunos niños de la clase A, que a pesar de todo, se esfuercen al máximo porque ellos mismos tienen un gran interés por aprender. Y también puede pasar que haya niños en la clase B que a pesar de exigirles y motivarles no se esfuercen por mejorar. Sin embargo, a grandes rasgos podemos suponer que la clase A, a priori más preparada, va a obtener peores resultados que la clase B que se irán acentuando cuanto más tiempo pase.
Si esto lo traspasamos a la organización de los colegios. La clase A sería un colegio público, donde sus profesores han tenido que aprobar un examen, las oposiciones, que a mi entender le otorga un gran valor como profesional. Sin embargo, cuando inicia su carrera como maestro o maestra resulta que descubren que su esfuerzo no se ve recompensado nada más que como satisfacción personal. Y puede ser que inicien su carrera con muchas ganas y energía, pero que poco a poco vaya acomodándose ya que al bajar su rendimiento no ve peligrar su sueldo ni su puesto de trabajo. Además, el director del colegio es un compañero, no es un profesional de la dirección empresarial que exige resultados académicos, cuestione la forma de trabajar o resuelva las quejas recibidas.
La clase B sería un colegio privado o concertado, donde sus profesores no han tenido que aprobar ninguna oposición para estar allí, aunque pueden tener otros méritos muy valorados. Cuando inician su carrera se les motiva con primas salariales por buenos resultados académicos y el director no es un compañero, es un jefe cuyo trabajo es mejorar continuamente los resultados del colegio, motivar a sus empleados y ejercer de autoridad y liderazgo.
Con esto no estoy para nada en desacuerdo con la existencia de la enseñanza pública. Todo lo contrario, pienso que la enseñanza pública y gratuita es vital en una sociedad. Lo que sí debería cambiar es la gestión de los colegios. Creo que es un error que los profesores funcionarios no tengan otras motivaciones más que la satisfacción personal por los resultados académicos. Creo que es un error que el colegio no esté dirigido por un director empresarial preocupado por mejorar los resultado del colegio público. Resultados traducidos en calidad de la enseñanza, actualización continua de nuevos y mejorados planes de enseñanza, búsqueda continúa de fondos públicos que mejoren el equipamiento y las instalaciones del colegio y una relación con los padres y alumnos como clientes, escuchando sus quejas, atendiendo sugerencias y proponiendo soluciones que faciliten y mejoren la comunicación entre padres y alumnos y la institución y resolviendo problemas o conflictos que vayan surgiendo a lo largo del curso para mejorar el ambiente escolar y crear un entorno integrador. En definitiva, copiar la gestión privada en la enseñanza pública.
A la gente que lo lea le pido que comente su opinión al respecto, sobre todo de los que no estén de acuerdo, pero siempre con respeto a todas las opiniones. Sería interesante poder contrastarlo con otras posturas contrarias o alternativas.
En la clase A el profesor inicia la clase diciendo: "En esta clase los niños que se esfuercen muy poco van a obtener un 5 de calificación, los que se esfuercen algo mas van a obtener otro 5 de calificación y los que se esfuercen mucho también otro 5. Además, no voy a estar detrás vuestra continuamente diciendo que estudiéis, que atendáis, que hagáis estos u otros deberes. Lo que aprendáis va ser por amor propio y bajo vuestra propia responsabilidad."
En la clase B el profesor inicia la clase diciendo: "En esta clase el que se esfuerce muy poco va a obtener un cero de calificación, el que se esfuerce algo más va a obtener un 5 de calificación y el que se esfuerce mucho va a obtener un 10 de calificación. Además, voy a estar detrás vuestra todo el tiempo pidiendo que estudiéis, que atendáis, os exigiré que realicéis determinadas tareas que os ayuden a aprender. Mi trabajo en esta clase va a consistir en que todos aprendáis lo máximo posible aunque no os guste o apetezca."
Después de esto es lógico pensar que los niños más preparados de la clase A pueden perder motivación o acomodarse y esforzarse menos que los de la clase B a los que se les motiva y se les exige más. Evidentemente puede haber algunos niños de la clase A, que a pesar de todo, se esfuercen al máximo porque ellos mismos tienen un gran interés por aprender. Y también puede pasar que haya niños en la clase B que a pesar de exigirles y motivarles no se esfuercen por mejorar. Sin embargo, a grandes rasgos podemos suponer que la clase A, a priori más preparada, va a obtener peores resultados que la clase B que se irán acentuando cuanto más tiempo pase.
Si esto lo traspasamos a la organización de los colegios. La clase A sería un colegio público, donde sus profesores han tenido que aprobar un examen, las oposiciones, que a mi entender le otorga un gran valor como profesional. Sin embargo, cuando inicia su carrera como maestro o maestra resulta que descubren que su esfuerzo no se ve recompensado nada más que como satisfacción personal. Y puede ser que inicien su carrera con muchas ganas y energía, pero que poco a poco vaya acomodándose ya que al bajar su rendimiento no ve peligrar su sueldo ni su puesto de trabajo. Además, el director del colegio es un compañero, no es un profesional de la dirección empresarial que exige resultados académicos, cuestione la forma de trabajar o resuelva las quejas recibidas.
La clase B sería un colegio privado o concertado, donde sus profesores no han tenido que aprobar ninguna oposición para estar allí, aunque pueden tener otros méritos muy valorados. Cuando inician su carrera se les motiva con primas salariales por buenos resultados académicos y el director no es un compañero, es un jefe cuyo trabajo es mejorar continuamente los resultados del colegio, motivar a sus empleados y ejercer de autoridad y liderazgo.
Con esto no estoy para nada en desacuerdo con la existencia de la enseñanza pública. Todo lo contrario, pienso que la enseñanza pública y gratuita es vital en una sociedad. Lo que sí debería cambiar es la gestión de los colegios. Creo que es un error que los profesores funcionarios no tengan otras motivaciones más que la satisfacción personal por los resultados académicos. Creo que es un error que el colegio no esté dirigido por un director empresarial preocupado por mejorar los resultado del colegio público. Resultados traducidos en calidad de la enseñanza, actualización continua de nuevos y mejorados planes de enseñanza, búsqueda continúa de fondos públicos que mejoren el equipamiento y las instalaciones del colegio y una relación con los padres y alumnos como clientes, escuchando sus quejas, atendiendo sugerencias y proponiendo soluciones que faciliten y mejoren la comunicación entre padres y alumnos y la institución y resolviendo problemas o conflictos que vayan surgiendo a lo largo del curso para mejorar el ambiente escolar y crear un entorno integrador. En definitiva, copiar la gestión privada en la enseñanza pública.
A la gente que lo lea le pido que comente su opinión al respecto, sobre todo de los que no estén de acuerdo, pero siempre con respeto a todas las opiniones. Sería interesante poder contrastarlo con otras posturas contrarias o alternativas.
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